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Tavla, tavli, nardy y shesh besh: una misma familia, distintos nombres y sus verdaderas diferencias

Para millones de jugadores en el Mediterráneo, Oriente Medio y el Cáucaso, el backgammon no es una única disciplina aislada, sino un árbol milenario de juegos hermanos. Mientras que el circuito internacional contemporáneo gira en torno al dado de doblar inventado en Nueva York hacia 1926, las tabernas de Grecia, las teterías de Turquía y las plazas del Este juegan sin este accesorio hasta retirar la última ficha. Las reglas del tavla, el tavli, el nardy largo y el shesh besh transforman por completo la estrategia.

Por Boardgammon10 min de lectura

Un tablero de madera taraceada con nácar sobre una mesa de cafetería al atardecer junto a vasos de té.
En las cafeterías del Mediterráneo y el Bósforo, el chasquido rítmico de los dados sobre la madera acompaña partidas disputadas a gran velocidad.Imagen: Generated with Google AI · Ilustración creada con IA.

Si te sientas en una terraza junto al puerto de El Pireo en Atenas, caminas entre el bullicio de una tetería en Estambul o visitas los bazares de Damasco y Jerusalén, escucharás un sonido inconfundible. Es el golpe seco de los dados de hueso rebotando contra los bordes de madera noble y el repiqueteo incesante de las fichas al deslizarse sobre el tablero.

Quien haya aprendido a jugar en el circuito anglosajón suele pensar que está presenciando una partida corriente de backgammon. Sin embargo, en cuanto observa los primeros movimientos, descubre que las normas que rigen la mesa pertenecen a un universo mucho más amplio y variado.

Todas estas disciplinas forman parte de la venerable estirpe de los juegos de tablas [1]. Ya en el siglo XIII, el rey Alfonso X el Sabio reunió en su monumental Libro de los juegos los diversos entretenimientos de tablero de su época, documentando las tablas reales, antepasado directo del juego actual. Pero a lo largo del Mediterráneo oriental, el Cáucaso y Asia Central, la tradición tomó cauces propios: el tavla en Turquía, el tavli en Grecia, el nardy en Rusia y Armenia, el takhteh-nard en Irán y el célebre shesh besh en todo Oriente Próximo.

En nuestra guía sobre la cultura del backgammon, analizamos con detalle cómo cada sociedad ha moldeado la convivencia en torno a este tablero.

El material básico es idéntico en casi todas partes: un tablero articulado de 24 casillas triangulares (dividido en cuatro cuadrantes de 6 casillas cada uno), 30 fichas cilíndricas (15 claras y 15 oscuras) y 2 dados corrientes. No obstante, la forma en que se capturan las fichas, se inmovilizan o se protegen las casillas convierte a cada variante en un desafío intelectual completamente distinto.

Para comprender a fondo las variantes del backgammon, el primer paso es desentrañar por qué las culturas tradicionales nunca adoptaron el dado de doblar.

¿Por qué las variantes tradicionales no usan dado de doblar?

La diferencia más visible entre el juego de torneo internacional y las tradiciones del Mediterráneo oriental es un cubo con los números 2, 4, 8, 16, 32 y 64.

En el backgammon moderno de competición, el dado de doblar es el eje estratégico supremo. Convierte cada carrera en una evaluación matemática de riesgos y porcentajes de victoria. Como explicamos en nuestra investigación sobre quién inventó el dado de doblar, este instrumento apareció hacia 1926 en los exclusivos clubes de caballeros de Nueva York [2]. Los financieros de los años 1920 lo introdujeron con el fin práctico de acelerar las partidas con apuestas monetarias y evitar finales monótonos donde el resultado ya estaba decidido.

En cambio, en las tabernas griegas, los cafés turcos o los parques caucásicos, este artefacto neoyorquino nunca encontró acomodo.

En la cultura mediterránea y oriental, la partida se concibe como una contienda de honor, resistencia y paciencia que debe librarse hasta la última ficha. Rendirse antes de tiempo por un cálculo adverso de probabilidades se considera un signo de debilidad o una falta de respeto hacia los caprichos del azar. El jugador que va perdiendo no capitula; se atrinchera, defiende cada punto y confía en que una tirada providencial de dobles o un error del rival le permitan obrar el milagro.

La victoria simple otorga 1 punto, mientras que el triunfo por gammon (o mars), donde el perdedor no ha logrado sacar ninguna ficha del tablero, otorga 2 puntos. Esta estructura de puntuación mantiene la pureza del duelo original sin necesidad de multiplicadores artificiales.

Comparación directa de las principales variantes

Para aclarar las diferencias fundamentales de un vistazo, la siguiente tabla resume los rasgos distintivos de cada juego:

Juego Región principal ¿Dado de doblar? Captura de fichas Posición inicial
Backgammon occidental Estándar internacional Sí (desde 1926) Las fichas aisladas van a la barra 15 fichas en 4 casillas
Tavla turca Turquía y los Balcanes No Captura normal a la barra; sin puntos de backgammon 15 fichas en 4 casillas
Portes griego Grecia y Chipre No Captura tradicional; parte de un triatlón 15 fichas en 4 casillas
Plakoto griego Grecia No Inmovilización: una ficha cubre a la rival 15 fichas en la casilla 24
Fevga griego Grecia No Sin captura; 1 ficha solitaria bloquea la casilla 15 fichas en la casilla 24; misma dirección
Nardy largo Rusia y el Cáucaso No Sin captura; bloqueo y salida restringida 15 fichas en la «cabeza» (casilla 24)
Shesh besh Oriente Próximo No Captura habitual y vocabulario tradicional 15 fichas en 4 casillas

Las reglas del backgammon estándar fijan la colocación inicial repartiendo las 15 fichas en cuatro puntos clave: 2 fichas en la casilla 24, 5 en la 13, 3 en la 8 y 5 en la 6 [1]. Sin embargo, en modalidades como el nardy largo o el plakoto, todo el ejército parte agrupado desde el origen.

Tablero de madera de nogal con la disposición inicial clásica de quince fichas repartidas en cuatro casillas.
La colocación de partida clásica reparte quince fichas en las casillas 24, 13, 8 y 6, sirviendo de base tanto para el backgammon moderno como para el tavla.Imagen: Boardgammon

El tavli griego: el fascinante triatlón del café

En Grecia y Chipre, la palabra tavli no designa un juego singular, sino una sesión completa compuesta por tres disciplinas que se disputan sucesivamente en enfrentamientos a 3, 5 o 7 puntos [1]. Quien aspire a dominar el tavli en un kafenio tradicional debe ser competente en los tres estilos:

1. Portes («puertas»)

Es la modalidad más cercana al backgammon tradicional. Las fichas se colocan en la disposición clásica y las fichas solitarias expuestas se capturan y se envían a la barra central. La gran diferencia con el juego occidental es la ausencia absoluta del dado de doblar y de la triple victoria (backgammon); el triunfo normal vale 1 punto y el gammon vale 2.

2. Plakoto («el aplastamiento»)

En el plakoto desaparece la captura convencional a la barra [3]. Si tu oponente deja una ficha desprotegida en una casilla y tu tirada te permite aterrizar en ella, no la expulsas: la cubres y la inmovilizas.

Al colocar tu ficha encima de la suya:

  1. La ficha rival queda atrapada y no puede moverse bajo ningún concepto mientras tu ficha permanezca sobre ella.
  2. La casilla pasa a ser de tu propiedad exclusiva, de modo que puedes apilar allí tantas fichas propias adicionales como desees.
  3. La ficha inmovilizada solo recupera la libertad cuando decides retirar tu ficha cobertora.

El aspecto más temido del plakoto es la llamada mana (la ficha madre), que es la ficha inferior situada en la torre inicial de la casilla 24. Si tu contrincante consigue dar la vuelta al tablero y clavar su ficha sobre tu mana antes de que hayas podido moverla fuera de su casilla de origen, la partida concluye de inmediato: sufres una derrota instantánea por gammon y pierdes 2 puntos.

3. Fevga («la huida»)

El fevga es un juego de pura carrera y bloqueo [3]. Ambas partes comienzan en extremos opuestos del tablero y se desplazan en el mismo sentido (en dirección contraria a las agujas del reloj).

En esta modalidad no hay capturas ni inmovilizaciones: una sola ficha basta para adueñarse de la casilla. Si colocas una ficha en un punto, ese punto queda cerrado a cal y canto para tu adversario; no puede posarse allí ni utilizarlo como escala intermedia.

El reto radica en edificar barreras móviles para frenar el avance del rival. Como explicamos en nuestro estudio sobre la estrategia de barreras en el backgammon, el reglamento prohíbe construir una muralla infranqueable de seis casillas consecutivas si el oponente no cuenta con al menos una ficha situada por delante de dicha barrera [3].

Tablero de estilo mosaico turco con dados de hueso y fichas de madera pulida preparadas para el juego.
El tavla turco destaca por su ritmo vertiginoso y la tradición oral de cantar cada tirada en una poética combinación de turco y persa.Imagen: Boardgammon

La tavla turca y el misterio del shesh besh

En Turquía, la erkek tavlası (tavla masculina o clásica) se distingue por una velocidad endiablada [3]. Los parroquianos de los cafés de barrio mueven las fichas con una sola mano en fracciones de segundo. El juego se disputa a 1 punto por victoria simple o 2 puntos por mars, prescindiendo también de cualquier noción de triple puntuación.

Lo más característico del juego en tierras otomanas es la tradición oral con la que se cantan los dados. Los números no se pronuncian en turco moderno, sino mediante un código poético que fusiona el persa y el turco:

  • 1-1 se canta como hep yek
  • 2-1 como dü yek
  • 3-1 como se yek
  • 4-1 como cehar-ı yek
  • 5-2 como seba-i dü
  • 6-6 como dü şeş
  • 6-5 como el legendario shesh besh

En idioma persa, la palabra shesh significa el número 6. En lengua turca, la palabra besh (beş) significa el número 5. La combinación 6-5 constituye una de las mejores tiradas iniciales del juego, permitiendo sortear bloqueos y avanzar con enorme libertad.

Debido a la inmensa popularidad de este tiro afortunado, la expresión shesh besh se convirtió en sinónimo de buena suerte y acabó dando nombre al juego en todo Oriente Próximo, desde el Líbano y Siria hasta Israel y Egipto [1]. Es un vestigio lingüístico vivo de los intercambios mercantiles que unieron a turcos, persas y árabes durante siglos.

El nardy largo: la ciencia de la paciencia en el Este

En Rusia y los países del Cáucaso, cuando la gente habla de nardy suele referirse al nardy largo (dlinnye nardy), una modalidad pausada y cerebral que difiere radicalmente del backgammon occidental [3].

En el nardy largo no existe la captura de fichas. Ambos participantes desplazan sus 15 piezas en el mismo sentido, recorriendo las 24 casillas del tablero. Las tres reglas maestras de este juego son:

  1. La cabeza: Todas las fichas de cada bando comienzan apiladas en su casilla de origen (la casilla 24).
  2. Una ficha por turno desde la cabeza: En cada tirada de dados solo se autoriza retirar una única ficha de la cabeza. La única excepción a esta regla de hierro se da en el tiro inaugural de la partida si se obtienen dobles de 6-6, 4-4 o 3-3, donde se permite mover 2 fichas para evitar que el jugador quede completamente bloqueado [3].
  3. Control total por una ficha: Una sola ficha en una casilla la clausura por completo para el contrincante.

El nardy largo premia la visión estratégica a largo plazo. Lanzarse a correr con las primeras fichas sin afianzar puntos intermedios es una receta para el desastre: el adversario ocupará las casillas centrales y paralizará el resto de tus fichas en la cabeza, obligándote a perder turnos enteros por falta de movimientos legales.

Raíces cósmicas e históricas: de Zenón a Bozorgmehr

La riqueza de estas variantes se comprende mejor al examinar su trasfondo filosófico e histórico.

En el siglo VI, un tratado persa en pahlavi titulado Wizārishn ī Chatrang («La explicación del ajedrez y la invención del nard») recogió cómo el sabio visir Bozorgmehr concibió el juego de mesa como respuesta alegórica al ajedrez llegado de la India [3]:

  • Las 24 casillas del tablero representan las 24 horas del día y de la noche.
  • Las 12 casillas de cada lateral simbolizan los 12 meses del año y los 12 signos del zodiaco.
  • Las 30 fichas corresponden a los 30 días del mes lunar (15 fichas blancas para los días luminosos y 15 fichas oscuras para las noches).
  • Los 2 dados representan el giro perpetuo de las esferas celestes y los designios del destino humano.

En el mundo romano y bizantino, el juego se denominaba Tabula. El poeta Agatías inmortalizó en una famosa epigrama la desastrosa partida jugada por el emperador bizantino Zenón en el año 480 d.C. [4].

El emperador ocupaba una posición aparentemente sólida con las piezas blancas hasta que lanzó tres dados sobre el tablero de 24 puntos, obteniendo un 2, un 5 y un 6. Como las reglas de la Tabula obligaban a ejecutar todos los movimientos posibles sin excepción, Zenón se vio forzado a desmembrar sus casillas seguras, dejando siete fichas aisladas e indefensas ante el contrataque rival, lo que provocó su derrota fulminante.

Al explorar la historia del backgammon, se comprueba que el drama de los tiros obligados y la tensión ante los caprichos del azar son idénticos hoy a los que experimentaban los soberanos de Bizancio hace más de mil quinientos años.

Consejos para dominar las variantes mediterráneas

Si provienes del backgammon moderno y deseas adentrarte en el tavla, el tavli o el nardy, ten en cuenta estas recomendaciones clave:

  1. Olvida el dado de doblar: Mentalízate para una batalla completa. No busques atajos para abandonar ni esperes que tu rival conceda la partida; cada punto se gana luchando hasta el último tiro.
  2. En el plakoto, protege tu ficha madre: La pérdida de la ficha inferior en la casilla 24 acarrea un gammon inmediato de 2 puntos. Múevela hacia terreno seguro en cuanto los dados te ofrezcan una ocasión propicia.
  3. En los juegos de bloqueo, conquista el centro: Dado que una sola ficha cierra el paso en el fevga y en el nardy largo, asegurar casillas consecutivas en el segundo cuadrante es la forma más eficaz de ahogar el avance enemigo.
  4. Respeta los tiempos en el nardy largo: No vacíes la cabeza precipitadamente si no dispones de casillas de recepción seguras; dosificar las fichas iniciales es la clave para mantener la flexibilidad táctica.
  5. Aprende a cantar las tiradas: Familiarizarte con nombres tradicionales como shesh besh o dü yek enriquecerá tu experiencia y te permitirá integrarte con naturalidad en cualquier tertulia mediterránea.

La próxima vez que decidas jugar al backgammon online, recuerda que ese tapete virtual es el heredero directo de una milenaria conversación cultural que une a sabios persas, emperadores romanos y millones de apasionados jugadores en todo el planeta.

Fuentes

  1. Encyclopædia Britannica. “Backgammon: Board Game.”
  2. Jacoby, O., & Crawford, J. R. (1970). The Backgammon Book. Viking Press, New York.
  3. Murray, H. J. R. (1952). A History of Board-Games Other than Chess. Oxford: Clarendon Press.
  4. Agathias. (c. 530–582 CE). Anthologia Graeca, Book IX, Epigram 482 (Recording Emperor Zeno's Game of Tabula, 480 CE).
  5. Boardgammon. “Backgammon Variants: Games in the Tables Family.”
  6. Boardgammon. “Tavla: Turkish Backgammon Rules and Culture.”
  7. Boardgammon. “Plakoto: The Greek Pinning Variant.”
  8. Boardgammon. “Fevga: Greek Running and Blocking Game.”
  9. Boardgammon. “Long Nardy: Russian Dlinnye Nardy Rules.”
  10. Boardgammon. “The History of Backgammon: From Nard to the Modern Board.”
  11. Boardgammon. “Play Backgammon Online Free.”

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